MANIFIESTO DEL DÍA MUNDIAL DEL CIRCO

Desde la ACA, nos sumamos a la iniciativa de CircoRed de compartir el manifiesto del Día Mundial del Circo, escrito por Juanillo (Cía. Desastrosus Cirkus y formador del Ateneu Popular de 9 Barris) por encargo de la Associació de Professionals de Circ de Catalunya (APCC).

En los años 90, la ACC (Associació de Circ de Catalunya, precursora de la APCC), junto con otras Asociaciones del Estado, y como no sabíamos que existía el Día Mundial del Circo, decidimos que el 9 de noviembre sería ese día. Un día para ocupar las plazas y las calles y reivindicar que “EL CIRCO ESTÁ VIVO”.
Han pasado unos cuantos años y este lema sigue vigente y aún más que antes.
Las reivindicaciones que hemos hecho año tras año, han sido pequeños avances conseguidos con el esfuerzo, la constancia y sobre todo la pasión que supone dedicarse a este arte.
El circo es una disciplina en la que siempre tenemos que demostrar sin esperar nada de los estamentos políticos. Eso sí, cuando políticos y políticas vienen a los estrenos de nuestros espectáculos de circo, intentan de todas las maneras salir en primera fila en las fotografías.
Mientras, seguimos luchando por la dignidad de un arte que desde el principio de la humanidad ha generado todo tipo de sentimientos y diferentes maneras de expresión. Ha provocado carcajadas, emociones fuertes, poesía y transgresión, tanto de las leyes físicas como expresión de libertad.
Cada vez más durante estos años hay más espectáculos de circo, se programa en lugares en los que no habríamos pensado, y tiene presencia en más festivales, ferias y programaciones…pero es seguro que aún queda mucho camino…
Sí, no os lo creeréis, pero el CIRCO NO ESTÁ RECONOCIDO oficialmente como un arte específico.
No tenemos ni un principio de legislación laboral específica, ni derechos y las obligaciones nos las ponemos cada día nosotros. Aprender, crear, formarse, supone un largo período de tiempo y para sobrevivir tenemos que hacer otros trabajos. Y no nos estamos inventando nada, sólo hay que comprobar el trato que allí en Francia SI dan al circo y a sus artistas.
Menos fotografía, menos vacilar “qué bonito es ir a ver espectáculos de circo” y que las personas que se dedican a la política cultural se ganen el sueldo y las prebendas, que pagamos entre todos y todas, y que no utilicen palabras vacías sin sentido.
Sólo hay que repasar todas las reivindicaciones que otras compañeras y compañeros han escrito en los manifiestos de años anteriores y que siguen siendo vigentes.
Pero quisiera destacar otro aspecto del gran trabajo que están llevando a cabo muchas personas, que utilizan el circo como herramienta de transformación, con los diferentes proyectos de circo social que se esparcen por todo el territorio, sembrando semillas para crear una sociedad más justa en todos los sentidos. Sobre todo en barrios y pueblos con una fuerte desigualdad económica y social, creando interacciones con las comunidades.
Si quisiéramos hablar de todos estos proyectos podríamos escribir un libro en lugar de un manifiesto!
Ahora, disfrutemos de este día, arranquemos sonrisas y emociones; seguiremos luchando por un arte que bajo la simbólica carpa del circo recoge la humanidad sin distinciones. Seguiremos compartiendo una vida diferente llena de pasión.